6 julio, 2026

La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) ha emitido un contundente llamado a las instituciones del bloque comunitario para que sitúen la paz como eje central de su próxima Estrategia Europea de Seguridad. La organización episcopal aboga por una visión más integral de la seguridad que trascienda la mera dimensión militar y fomente una coherencia robusta entre las políticas de defensa, desarrollo y ayuda humanitaria.

Esta solicitud clave se articula en el documento “Una Estrategia Europea de Seguridad al servicio de la paz”, presentado por la COMECE el 30 de junio pasado y difundido públicamente la semana anterior. Este informe no solo formula recomendaciones concretas, sino que también contextualiza la visión de la Iglesia católica sobre el papel de Europa en un entorno geopolítico en constante evolución.

Como parte de su compromiso con esta reflexión ética, la COMECE ha anunciado una reunión crucial en octubre. Obispos castrenses de todos los estados miembros de la Unión Europea se congregarán para debatir a fondo la dimensión ética de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) de la UE, abordando los dilemas morales inherentes al uso de la fuerza y la protección de la dignidad humana.

**La paz como imperativo estratégico y legal**

Entre las principales directrices expuestas por la entidad eclesial, la más destacada es la necesidad de “mantener la paz como el objetivo estratégico” fundamental de la Unión Europea. Según el texto, este principio no es solo una “responsabilidad moral ineludible”, sino también una “obligación legal” inequívoca que se deriva directamente de los tratados fundacionales del bloque.

En este sentido, la COMECE propone encuadrar la futura Estrategia Europea de Seguridad dentro de una “Estrategia Europea de Paz” de mayor alcance. Esta aproximación busca construir un entendimiento compartido de la paz en Europa y asegurar que todas las políticas externas y de seguridad trabajen de manera armónica para promoverla, evitando fragmentaciones y duplicidades. El objetivo es que la seguridad sea un medio para la paz, y no un fin en sí mismo desvinculado de los valores humanitarios.

**Más allá de lo militar: una seguridad humana integral**

Otro pilar fundamental del planteamiento episcopal es la ampliación del análisis de las amenazas. La comisión advierte que la seguridad humana se ve comprometida por un espectro mucho más amplio de factores que los estrictamente militares. Fenómenos como la pobreza sistémica, los desplazamientos forzosos de poblaciones, la creciente fragmentación social y la erosión de los cimientos democráticos son identificados como poderosos catalizadores de inestabilidad y conflictos, capaces de desestabilizar regiones enteras y generar crisis humanitarias.

Por ello, la COMECE urge a fortalecer las capacidades civiles destinadas a la construcción de la paz, apostando por un incremento significativo de la “diplomacia preventiva y la mediación”. La recomendación explícita es “fortalecer la prevención de conflictos y una construcción de paz creativa”, lo que incluye un llamado a invertir en iniciativas locales de reconciliación y en mecanismos para la resolución pacífica de disputas. Se reconoce que la paz duradera a menudo se edifica desde la base, mediante el diálogo comunitario y el empoderamiento de actores locales.

**Gobernanza democrática y responsabilidad ética**

El documento de la COMECE también pone un énfasis particular en la necesidad de “reforzar la supervisión democrática y la rendición de cuentas ética” en el ámbito de la seguridad y la defensa. Esta recomendación es multifacética, abarcando desde un control parlamentario más efectivo sobre las políticas de defensa, hasta el establecimiento de mecanismos que garanticen la responsabilidad clara dentro de la cadena de mando militar. Además, subraya la importancia de la intervención humana en las decisiones relativas al uso letal de la fuerza, enfatizando que la tecnología no debe reemplazar el juicio ético y la responsabilidad individual.

Finalmente, el organismo episcopal se detiene en la forma en que se comunican las inversiones en defensa. Considera que estas no deben ser presentadas primordialmente como palancas para impulsar la competitividad económica o el crecimiento industrial. En su lugar, deberían justificarse por su contribución directa a la seguridad y la paz, en línea con los valores y objetivos de la Unión Europea.

**La vocación fundacional de la Unión Europea**

La COMECE recalca con insistencia que la Unión Europea fue concebida y nació como un proyecto de paz tras la devastación de las grandes guerras del siglo XX. Desde esta perspectiva histórica y moral, el organismo declara que su propósito es enriquecer el debate actual sobre la seguridad europea, promoviendo una comprensión exhaustiva de la misma, siempre orientada hacia la paz, la salvaguarda de la dignidad humana y la promoción del bien común.

El comunicado recuerda que, “en los últimos años, COMECE ha llamado constantemente a la Unión Europea a renovar su visión fundacional con fidelidad creativa, siguiendo fiel a su vocación como proyecto de paz incluso en tiempos de guerra y crecientes tensiones internacionales”. Este llamado resuena con la necesidad de que Europa no olvide sus orígenes y se mantenga firme en su compromiso con la paz, incluso en un contexto geopolítico adverso.

Las recomendaciones presentadas son el resultado de un extenso proceso de intercambios y análisis llevados a cabo en el seno de la Comisión de Relaciones Exteriores de la UE. El documento, según la propia entidad, “refleja el compromiso de la Iglesia católica con promover una reflexión ética y que mire hacia adelante” sobre la acción exterior de Europa y su “responsabilidad de promover la paz en un entorno geopolítico cada vez más complejo y hostil”. Esta iniciativa se inserta en un marco de trabajo más amplio desarrollado por la COMECE, que ya en junio de 2025 había publicado el documento “El papel de la UE en un mundo cambiante: de visión fundacional a misión global”, evidenciando su continuidad y profundidad en el análisis de la presencia europea en la escena internacional.

Nuevos