6 julio, 2026

La Santa Sede ha anunciado un significativo cambio en la jerarquía eclesiástica de El Salvador. Este 6 de julio, el Papa León XIV aceptó la renuncia presentada por monseñor Elías Samuel Bolaños Avelar al gobierno pastoral de la Diócesis de Zacatecoluca, una jurisdicción vital en la zona central del país. Simultáneamente, el Pontífice ha nombrado a un nuevo pastor para esta importante sede: el padre Ramiro Ernesto Landaverde Orellana, quien hasta ahora se desempeñaba como párroco.

La dimisión de monseñor Bolaños Avelar se produce en conformidad con el derecho canónico, que estipula que los obispos deben presentar su renuncia al Santo Padre al cumplir los 75 años. Monseñor Bolaños alcanzó esta edad el pasado 16 de febrero de 2026, tras una trayectoria de casi tres décadas al frente de la Diócesis de Zacatecoluca. Su servicio, que abarcó 28 años, fue un periodo de dedicación constante y liderazgo pastoral para los fieles de la región. Durante su extenso episcopado, monseñor Bolaños Avelar fue una figura central en la vida de la Iglesia local, guiando a su comunidad a través de diversos desafíos y oportunidades, y dejando una huella profunda en la espiritualidad y organización diocesana.

El sucesor, padre Ramiro Ernesto Landaverde Orellana, emerge de una trayectoria pastoral y académica igualmente dedicada. Nacido el 18 de mayo de 1976, el nuevo obispo de Zacatecoluca fue ordenado sacerdote el 1 de febrero de 2003, incardinándose en la Diócesis de Chalatenango, al norte de El Salvador. Su formación sacerdotal se llevó a cabo en el prestigioso Seminario San José de la Montaña, una institución clave para la preparación del clero católico en el país centroamericano, donde se forjan muchos de los futuros líderes espirituales.

Tras su ordenación, el padre Landaverde Orellana amplió su formación académica al obtener una licenciatura en Teología Dogmática de la Pontificia Universidad de Salamanca, en España, un centro de estudios teológicos de renombre internacional. Esta sólida base intelectual y espiritual lo ha preparado para las complejas responsabilidades que ahora asume.

A lo largo de sus 23 años de sacerdocio, el obispo electo ha desempeñado múltiples funciones pastorales, demostrando una versatilidad y compromiso notables. Desde el año 2004, ejerció como párroco de la Inmaculada Concepción en Nueva Concepción, una labor que extendió por más de dos décadas. Su experiencia incluye también el rol de director espiritual del Seminario San José de la Montaña, donde contribuyó a la formación de nuevas generaciones de sacerdotes, compartiendo su sabiduría y experiencia. Adicionalmente, fue párroco de la Catedral de San Juan Bautista de Chalatenango entre 2015 y 2016, un periodo en el que lideró una de las comunidades más importantes de su diócesis de origen.

El nombramiento de un nuevo obispo es un evento de gran trascendencia para la Iglesia Católica, ya que el obispo es considerado el sucesor de los apóstoles, encargado de guiar espiritualmente a la comunidad, predicar la fe, administrar los sacramentos y gobernar la diócesis. La Diócesis de Zacatecoluca, que abarca la zona paracentral de El Salvador, ahora espera la llegada de su nuevo pastor para continuar su misión evangelizadora y de servicio a la sociedad. La decisión del Papa León XIV refleja la constante preocupación de la Sede Apostólica por asegurar un liderazgo pastoral sólido y comprometido en todas las diócesis del mundo. El Santo Padre, con esta designación, ha puesto su confianza en la capacidad y la experiencia del padre Landaverde Orellana para asumir esta elevada responsabilidad.

La noticia fue recibida con alegría y esperanza en las comunidades eclesiásticas de El Salvador. A través de sus plataformas digitales, la Diócesis de Chalatenango, donde el padre Landaverde Orellana ha servido la mayor parte de su ministerio sacerdotal, manifestó su profunda satisfacción por el nombramiento. “Lo encomendamos al Señor y pedimos para él la sabiduría, la fortaleza y la caridad pastoral que necesita para emprender esta nueva etapa de su seguimiento de Cristo que le ha sido confiada”, expresó la diócesis, deseándole éxito en su nueva misión.

Por su parte, la Conferencia Episcopal de El Salvador también se unió a las felicitaciones y oraciones. Los obispos del país centroamericano encomendaron el ministerio episcopal del padre Ramiro Ernesto Landaverde Orellana “al Señor, por intercesión de la Santísima Virgen María, para que lo fortalezca y guíe en esta nueva misión”. Estas expresiones de apoyo y oración subrayan la importancia de la comunión eclesial y la esperanza depositada en el liderazgo del nuevo obispo para la vitalidad de la Iglesia en Zacatecoluca y en todo El Salvador. La comunidad católica espera con expectación la próxima ordenación episcopal y la toma de posesión de monseñor Landaverde Orellana, eventos que marcarán el inicio de un nuevo capítulo para la diócesis.

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