Las claves de la histórica gira de León XIV por Uruguay, Argentina y Perú
El próximo desplazamiento internacional del papa León XIV marcará un hito en su pontificado al enfocar su mirada pastoral en Sudamérica. Del 6 al 17 de noviembre, el máximo representante de la Iglesia católica recorrerá Uruguay, Argentina y Perú en una travesía que combina su profundo conocimiento previo de la región con la máxima responsabilidad de su actual cargo.
La gira más extensa de su pontificado
Con una duración total de 12 días desde su partida de la capital italiana hasta su retorno, esta travesía superará en extensión temporal a su periplo por el continente africano llevado a cabo en abril de 2026, cuando visitó cuatro naciones diferentes en un margen ligeramente inferior. Si bien las actividades oficiales en tierras sudamericanas concluirán el 16 de noviembre, la misión finalizará formalmente al día siguiente con su aterrizaje en Roma.
Un emotivo retorno al hogar peruano
Para el pontífice, pisar suelo peruano implicará mucho más que una simple visita diplomática o pastoral. En 2015, Robert Prevost obtuvo oficialmente la nacionalidad peruana, consolidando un vínculo que se gestó durante sus años de servicio misional y episcopal. De hecho, la ciudad de Chiclayo figuraba como su domicilio legal en su documentación de identidad local, lo que convertirá este desplazamiento en el reencuentro de un ciudadano con su comunidad.
El antecedente compartido con Jorge Mario Bergoglio
La historia de León XIV con el Cono Sur guarda conexiones muy particulares, entre las que destaca un acontecimiento ocurrido en Buenos Aires. El 28 de agosto de 2004, coincidiendo con la festividad de San Agustín, Robert Prevost concelebró una eucaristía en la parroquia San Agustín de Recoleta. Dicha celebración estuvo presidida por el entonces arzobispo porteño, Jorge Mario Bergoglio, un suceso que hoy adquiere un valor simbólico extraordinario en la memoria de ambos pontífices.
El fin de una larga espera para Argentina y Uruguay
El arribo del Papa a territorio argentino y uruguayo romperá un largo periodo sin visitas pontificias que se prolonga por casi cuatro décadas. El último pontífice en pisar ambos países fue San Juan Pablo II, quien recorrió Argentina en abril de 1987 y Uruguay en mayo de 1988. Por su parte, Perú acogerá al Santo Padre ocho años después de la histórica peregrinación que Francisco realizó en enero de 2018, replicando incluso escenarios como la Base Aérea de Las Palmas para la ceremonia de despedida.
El significado especial de Chiclayo en su agenda
Uno de los momentos con mayor carga emocional y biográfica tendrá lugar el 14 de noviembre, cuando el Papa retorne a la Catedral de Santa María de Chiclayo. En ese mismo recinto sagrado recibió su consagración como obispo el 12 de diciembre de 2014. En esta ocasión, su presencia servirá para presidir el solemne rito de coronación de la Virgen Inmaculada, volviendo como Sucesor de Pedro al lugar donde consolidó su labor episcopal.
Una intensa agenda logística y litúrgica
El despliegue operativo del viaje contempla un itinerario sumamente riguroso para cubrir los tres países en poco menos de dos semanas. A lo largo del recorrido, el Pontífice presidirá un total de 9 misas distribuidas de la siguiente manera: dos en territorio uruguayo, tres en suelo argentino y cuatro en tierras peruanas. Asimismo, la agenda incluirá tres vigilias multitudinarias en Montevideo, Buenos Aires y Lima, requiriendo para todos sus desplazamientos un total de 12 trayectos en avión y 2 en helicóptero.








