Ciudad del Vaticano – El Papa León XIV ha expresado su profunda gratitud a la organización católica estadounidense Catholic Extension Society por su incansable labor de apoyo, particularmente dirigida a personas migrantes y a comunidades en situación de vulnerabilidad en Cuba y Puerto Rico. Durante una audiencia celebrada este lunes en el Vaticano, el Sumo Pontífice destacó la importancia de esta misión que refleja el corazón de la Iglesia universal.
En su alocución, el Papa León enfatizó de manera especial la contribución de la Catholic Extension Society en las islas caribeñas. “Quisiera destacar su labor en Cuba y en Puerto Rico. El apoyo que brindan a estas comunidades es una hermosa expresión de la universalidad de la Iglesia y un testimonio vivo de que el amor al prójimo es una prueba tangible de la autenticidad de nuestro amor a Dios”, afirmó el Santo Padre. En este punto, el Pontífice se refirió a su exhortación apostólica *Dilexi Te*, un documento que subraya la primacía del amor cristiano y la caridad como pilares de la fe. *Dilexi Te*, un texto central del magisterio de León XIV, invita a los fieles a redescubrir la esencia del cristianismo a través del servicio desinteresado y la solidaridad, especialmente con aquellos que se encuentran al margen de la sociedad.
León XIV también elogió la atención pastoral que la organización extiende a los más desfavorecidos, así como a las numerosas familias migrantes que buscan una nueva vida en Estados Unidos. En un contexto global marcado por complejos desafíos migratorios, el Papa subrayó la necesidad imperiosa de acoger y acompañar a quienes se ven obligados a dejar sus hogares. “Es esencial que nuestros hermanos y hermanas experimenten la calidez de una comunidad marcada por la presencia de Cristo”, enfatizó, haciendo un llamado a la integración y al apoyo mutuo dentro de la comunidad eclesial y civil. La labor de la Catholic Extension Society, en este sentido, se presenta como un faro de esperanza y un modelo de cómo la fe puede traducirse en acción concreta frente a las realidades más acuciantes.
La Catholic Extension Society, con sede en Chicago (Illinois), fue fundada en 1905 con el propósito de recaudar fondos y fortalecer las diócesis misioneras con recursos limitados a lo largo y ancho del territorio estadounidense. Su enfoque se ha centrado históricamente en garantizar la presencia católica en áreas remotas o empobrecidas, proveyendo no solo asistencia material, sino también apoyo a la infraestructura eclesial, la formación de líderes y la evangelización.
El Pontífice, que comparte orígenes geográficos con la sede de la organización, no dejó pasar la oportunidad para añadir un toque personal y distendido al encuentro. “Cuando viene alguien de Dolton, Illinois, ¡tenemos que abrir todas las puertas! Ya no somos muchos los que quedamos por allí”, comentó con humor el Papa, arrancando sonrisas entre los presentes y reforzando el vínculo personal que lo une a la región y a la misión que la Catholic Extension Society ha sostenido durante más de un siglo. Este comentario subraya no solo su sentido del humor, sino también una profunda conexión con sus raíces, que a menudo se traduce en una especial sensibilidad hacia las necesidades de las comunidades locales.
Remontándose a los orígenes de la institución, el Papa León XIV también rindió homenaje al fundador de la organización, el P. Francis Clement Kelley. Hace más de 120 años, el P. Kelley “buscó llegar a comunidades de fe remotas en todo Estados Unidos, para llevarles la vida misma de Cristo a través de los sacramentos y el apoyo de una comunidad católica más amplia”, recordó el Pontífice. El P. Kelley, visionario y misionero, comprendió la importancia de una Iglesia que no se contenta con permanecer en los centros urbanos, sino que se extiende a las periferias geográficas y existenciales. Su legado ha sido fundamental para el desarrollo de la Iglesia católica en Estados Unidos, asegurando que la fe y sus servicios sacramentales estuvieran accesibles para todos, independientemente de su ubicación o situación económica.
La visión del P. Kelley, según el Papa León, sigue siendo de vital importancia en la actualidad. “Este entusiasmo misionero sigue siendo necesario hoy, y por ello quiero agradecerles sus esfuerzos continuos por atender las necesidades de las comunidades católicas más pobres tanto en Estados Unidos como en el extranjero”, expresó el Papa. En un mundo cada vez más interconectado, pero también marcado por desigualdades persistentes, el llamado a la misión y al servicio se renueva con urgencia.
Finalmente, el Papa León XIV animó a los miembros de la Catholic Extension Society a perseverar en su noble misión. Subrayó que la dedicación de la organización no se limita a “aliviar las necesidades materiales de los menos favorecidos”, sino que va más allá al “invertir en la construcción de comunidades católicas vivas”. Esta doble vertiente de acción – asistencia material y construcción espiritual – es, para el Santo Padre, particularmente necesaria en el presente. “Las comunidades llenas de fe ofrecen a las personas la oportunidad de experimentar la alegría de la nueva vida en Cristo vivida en lo cotidiano”, concluyó el Pontífice, resaltando que la fe, cuando es vivida en comunidad y con un espíritu de servicio, transforma la vida de las personas y genera un impacto duradero en la sociedad.








