12 junio, 2026

El Vaticano fue escenario este lunes 1 de junio de un significativo encuentro entre el Papa León XIV y los Scouts de Europa, una asociación que conmemora medio siglo desde su fundación bajo el lema “Si es del agrado de Dios, para siempre”. Más de tres mil miembros de la Asociación Italiana de Guías y Scouts Católicos de Europa se congregaron en el Aula Pablo VI para escuchar el mensaje del Pontífice, centrado en la perenne relevancia de la fe y el compromiso comunitario.

Desde el inicio de su discurso, el Papa León XIV subrayó la vitalidad de la fe cristiana, afirmando que “Cristo resucitado nos ayuda a encontrar siempre nuevas formas de testimoniar la belleza de la fe”. Esta invitación a la innovación en el testimonio de la fe se dirigió a una audiencia de jóvenes y líderes comprometidos con los valores del humanismo cristiano. El Santo Padre reiteró que el mensaje de salvación es una fuente inagotable de esperanza, capaz de motivar acciones correctas en cada decisión de vida y en cada obra.

El León destacó la importancia intrínseca de la vida al aire libre y el contacto con la naturaleza dentro de las actividades scout. Para el Papa, estas experiencias no solo forman parte esencial de su metodología, sino que también son un camino para percibir la bondad divina, reflejada en las huellas que el Creador ha dejado en el universo. Asimismo, instó a los jóvenes a “beber de las Sagradas Escrituras”, concibiéndolas como una guía y un sustento fundamental para su crecimiento tanto humano como espiritual. Esta conexión entre la creación, la vida activa y la palabra de Dios constituye un pilar en la formación propuesta por el movimiento scout.

Dirigiéndose a los líderes y jefes de los Scouts de Europa, el Pontífice puso énfasis en la trascendencia de su rol como modelos. La coherencia de su vida personal y la madurez en sus decisiones, explicó León, son elementos cruciales que sirven de ejemplo e impulsan el desarrollo de los jóvenes a su cargo. Por ello, les animó a compartir la riqueza de la fe a través de gestos cotidianos, la oración en comunidad, la vivencia de los sacramentos y el discernimiento vocacional de cada scout. El Papa les lanzó un claro desafío, exhortándoles a responder con generosidad al llamado de Cristo, que “os invita a subir a la cima, a remar mar adentro y a recorrer juntos el camino de la virtud”, una metáfora de superación y compromiso profundo.

Un aspecto distintivo de la asociación que el Papa León XIV quiso resaltar es su modelo educativo diferenciado para chicos y chicas. Este enfoque, que busca ofrecer una atención específica a cada género, permite explorar las características fundamentales de la feminidad y la masculinidad. El Pontífice explicó que esta dinámica preparatoria fomenta un encuentro auténtico y consciente con el otro, contribuyendo a una maduración recíproca y un entendimiento más profundo de las relaciones humanas desde una perspectiva cristiana.

En el contexto de una “etapa histórica tan compleja”, el Papa expresó su gratitud a los Scouts de Europa por renovar su compromiso con la construcción de una “Europa de los pueblos y no sólo de los negocios”. Esta visión, fuertemente arraigada en los más altos valores del humanismo cristiano, busca trascender el mero interés económico para edificar una comunidad basada en principios éticos y solidarios. El Papa León afirmó que “servir significa poner las propias capacidades y el propio tiempo al servicio de los demás con total gratuidad, sin esperar nada a cambio”. Este servicio desinteresado, continuó, es el motor que desarrolla virtudes como el altruismo, la solidaridad, la atención al prójimo y un profundo sentido de responsabilidad social.

Además, el Santo Padre profundizó en la dimensión espiritual del servicio, destacando que cuando se vive desde la fe, este acto nos “libera de la tendencia a centrarnos en nosotros mismos, a la indiferencia y al aislamiento”. Por el contrario, nos abre a la experiencia enriquecedora de la comunidad y al desarrollo de un sentido de responsabilidad que abarca desde las pequeñas tareas realizadas con esmero hasta el cuidado mutuo entre las personas.

Para concluir su mensaje, el Papa León XIV invocó al Espíritu Santo, pidiendo que “multiplique entre vosotros sus dones, para que sepáis hablar y difundir el lenguaje de la caridad, de la acogida y de la paz”. Esta plegaria final encapsula la esencia de su llamado: que los Scouts de Europa sigan siendo faros de esperanza, promotores de valores evangélicos y constructores activos de una sociedad más justa y fraterna, guiados por la fe y el servicio incondicional.

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