

El Papa León XIV se dirige el 30 de septiembre de 2026 a una delegación de la Comisión Internacional de Monjas Dominicas Contemplativas en el Palacio Apostólico del Vaticano. | Crédito: Vatican Media
Durante un encuentro sostenido en el Palacio Apostólico, el Papa León XIV instó a las integrantes de la vida religiosa contemplativa a preservar la práctica del recogimiento en una época marcada por el ruido excesivo, la urgencia constante y el envejecimiento progresivo de los conventos.
El encuentro se llevó a cabo el pasado 30 de septiembre de 2026, fecha en la que el jerarca católico recibió en audiencia privada a los miembros que conforman la Comisión Internacional de Monjas Dominicas Contemplativas. Durante su alocución, el obispo de Roma profundizó en la relevancia espiritual de desconectarse del ritmo vertiginoso de la modernidad.
La relevancia de la introspección en los tiempos modernos
El líder de la Iglesia católica subrayó que la búsqueda de la quietud adquiere una dimensión crítica en el contexto sociopolítico y cultural actual, donde impera la exigencia de inmediatez y la saturación de estímulos.
“[El silencio] es particularmente importante en un mundo caracterizado por la velocidad, donde todo debe ser inmediatamente visible y todo vacío debe llenarse a toda prisa”, expresó el pontífice ante las religiosas congregadas en el Vaticano.
Asimismo, el Papa recordó que este componente forma parte intrínseca de sus normativas internas y constituye un pilar para el fortalecimiento espiritual y comunitario.
“En este sentido, sus constituciones piden la observancia diligente de un valor fundamental de la vida de clausura: el silencio”, puntualizó el mandatario vaticano, añadiendo que esta práctica representa un ejercicio consciente que nutre los vínculos interpersonales a través de la guía divina.
Desafíos demográficos y sostenibilidad de las comunidades
Más allá de la dimensión estrictamente espiritual, el máximo representante del catolicismo abordó con franqueza los retos estructurales que enfrentan los monasterios femeninos en la actualidad, marcados por una preocupante escasez de relevo generacional.
El diagnóstico del obispo de Roma pone de relieve una problemática recurrente en diversas diócesis del mundo, donde la pirámide poblacional dentro de los recintos de clausura se encuentra invertida.
“Su experiencia… también las lleva a afrontar situaciones difíciles: comunidades que envejecen, fallecimientos que superan en número a las nuevas vocaciones y una disminución de la capacidad de trabajo con los consiguientes problemas económicos”, advirtió el Santo Padre durante su discurso oficial.
Ante este panorama de incertidumbre financiera y material, el pontífice sugirió un cambio de perspectiva en la gestión institucional, instando a las congregaciones a priorizar la escucha activa de los signnos de los tiempos por encima de la mera preservación de inmuebles o estructuras físicas obsoletas.
“Las invito a no preguntarse tanto cómo mantener estructuras que se están vaciando. Más bien, escuchen lo que el Espíritu pide hoy a la vida contemplativa dominica”, concluyó el Papa León XIV, exhortando a las dominicas a enfocar sus esfuerzos en la renovación carismática.








