

El Papa León XIV durante la rueda de prensa que concedió a los periodistas en el vuelo que lo llevó de Francia a Roma el 28 de septiembre de 2026. | Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News.
Tranquilidad ante los desafíos tecnológicos
Durante su vuelo de regreso a Roma tras una visita pastoral a Metz, en territorio francés, el Papa León XIV abordó los principales temores en torno al desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. A pesar de reconocer la gravedad de las advertencias emitidas por especialistas en la materia, el Sumo Pontífice aseguró que mantiene la calma frente a los pronósticos más extremos.
“Si alguien me preguntara si estoy en modo pánico, diría que no; duermo tranquilo por las noches. Sin embargo, creo que las preocupaciones planteadas por muchos expertos en IA deben tomarse en serio”, expresó el Obispo de Roma ante los medios de comunicación a bordo de la aeronave el 28 de septiembre.
Asimismo, el jerarca católico rechazó la postura de quienes tachan estas advertencias de invenciones interesadas. “No creo que se trate de noticias falsas, como algunos han afirmado, para intentar obtener… beneficios económicos o de otro tipo”, puntualizó.
El debate global sobre los riesgos de la inteligencia artificial
Las declaraciones papales se producen en un contexto de intenso debate internacional sobre el futuro de esta tecnología. A comienzos de septiembre, un antiguo investigador de seguridad vinculado a la empresa especializada Anthropic advirtió que el ritmo actual de innovación plantea una probabilidad estimada en más del 10 % de que los sistemas avanzados extingan a la humanidad en el transcurso de una década.
Ante este panorama, el director ejecutivo de dicha compañía solicitó una pausa en la creación de modelos punteros para mitigar los peligros latentes, una postura respaldada por diversas figuras del sector. No obstante, estas propuestas han generado fricciones políticas, como las críticas vertidas por el presidente estadounidense Donald Trump, quien argumentó que frenar la investigación tecnológica en Estados Unidos fortalecería la posición estratégica de China. Cabe destacar que ambos líderes mantuvieron un encuentro reciente con el propósito de limar asperezas.
Por su parte, la Santa Sede ya ha comenzado a articular una respuesta institucional. Cuatro meses después de la promulgación de su encíclica dedicada a esta materia, titulada Magnifica humanitas y orientada a promover marcos regulatorios, el Pontífice reveló la creación de una comisión específica dentro del Vaticano. Este organismo tendrá la misión de supervisar el uso interno de las herramientas digitales y fomentar la investigación para prevenir escenarios catastróficos.
“Pero tenemos que seguir trabajando. No podemos simplemente quedarnos de brazos cruzados y fingir que no va a pasar nada”, aseveró.
Postura de la Iglesia ante cuestiones sociales complejas
En el mismo intercambio con la prensa, León XIV respondió a cuestionamientos sobre la intervención de la institución eclesiástica en asuntos políticos y morales de los Estados. Ante la pregunta de si había rebasado ciertos límites durante su estancia en Francia al criticar la reciente legalización de la eutanasia y el suicidio asistido, el Papa lo desestimó tajantemente.
“No la crucé”, respondió, argumentando que “no estamos entrando en política; estamos aplicando el Evangelio a la vida de las personas”. Además, subrayó que “la defensa de la vida es algo que, como todos saben, la Iglesia enseña y en lo que cree profundamente”.
En relación con la crisis de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero, el Papa prefirió matizar el concepto de carácter sistémico dentro de la organización, aunque reconoció que determinadas estructuras eclesiales han funcionado de manera abusiva en el pasado. Remarcó que esta problemática trasciende el ámbito religioso al tratarse, fundamentalmente, de una transgresión humana, si bien admitió que provoca una grave herida en la fe de los creyentes y exige a la institución un compromiso activo en la búsqueda de sanación para las víctimas.








