26 junio, 2026

El Cardenal Emil Paul Tscherrig, una figura prominente en la diplomacia de la Santa Sede y ex Nuncio Apostólico en diversas naciones, incluyendo Argentina, ha fallecido este martes a la edad de 79 años. Su deceso marca el fin de una destacada trayectoria de servicio a la Iglesia universal, que culminó con su participación en el cónclave que en 2025 eligió al actual Pontífice, el Papa León XIV.

Al conocer la lamentable noticia, el Papa León XIV expresó sus “profundas condolencias”. A través de un telegrama, el Santo Padre transmitió su pésame a la familia del cardenal y a la comunidad diocesana de Sion, en Suiza, donde estaba incardinado. El Pontífice recordó con gratitud el “fiel servicio” del Cardenal Tscherrig como representante papal en varios países y su posterior labor como miembro de distintos dicasterios de la Santa Sede.

León XIV destacó la generosidad con la que el Cardenal Tscherrig sirvió a la Iglesia, subrayando cómo “actuó con generosidad” y “dio testimonio de amor a la Iglesia y al sucesor de Pedro”. En su mensaje de duelo, el Papa encomendó el alma de este “ministro del Evangelio” a la misericordia divina, rezando para que sea acogido “en la luz que no conoce ocaso”. Invocando la intercesión de la Virgen María, el Papa León XIV envió su bendición apostólica a todos los afectados por “esta repentina pérdida”, ofreciendo consuelo en estos momentos de tristeza.

**La huella del Cardenal Tscherrig en Argentina**

La noticia del fallecimiento del Cardenal Tscherrig también resonó con particular pesar en Argentina, donde dejó una profunda impronta durante su misión diplomática. La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) hizo llegar sus condolencias, expresando profunda gratitud al recordar “su cercanía, su espíritu de servicio y el acompañamiento ofrecido a la Iglesia que peregrina en la Argentina”.

En una carta firmada por su presidente, Mons. Marcelo Colombo, y su secretario general, Mons. Raúl Pizarro, la CEA reconoció que “su presencia fraterna dejó una huella de comunión y entrega en la vida eclesial de nuestro país”. Los obispos argentinos también agradecieron “su generoso servicio a la Iglesia universal a través de la misión encomendada por la Santa Sede en distintos lugares del mundo”, elevando una oración en su memoria y pidiendo al Señor que le conceda el descanso eterno. Su labor en el país rioplatense fue fundamental para el diálogo entre la Iglesia y el Estado, así como para el fortalecimiento de la comunidad católica local.

**Trayectoria de un diplomático incansable**

Emil Paul Tscherrig nació el 3 de febrero de 1947 en Unterems, Suiza, y fue ordenado sacerdote el 11 de abril de 1974. Su formación académica lo llevó a obtener un doctorado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana, una base sólida para su posterior incursión en el ámbito diplomático vaticano. En 1978, ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede, iniciando una carrera que lo llevaría por los confines del mundo.

Durante sus primeros años en la diplomacia vaticana, Tscherrig desempeñó su ministerio en nunciaturas tan diversas como Uganda, Corea del Sur, Mongolia y Bangladesh, adquiriendo una vasta experiencia en contextos culturales y políticos variados.

El 4 de mayo de 1996, el Papa San Juan Pablo II lo designó arzobispo titular de Voli y Nuncio Apostólico en Burundi, marcando su primer cargo como embajador papal. Su Consagración Episcopal tuvo lugar el 27 de junio de ese mismo año, de manos del entonces Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Angelo Sodano.

Su carrera diplomática continuó con una serie de nombramientos importantes. El 8 de julio de 2000, fue nombrado nuncio en una vasta región del Caribe, abarcando Trinidad y Tobago, República Dominicana, Jamaica, Granada, Guyana, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y las Bahamas, para luego extender su misión a Barbados, Antigua y Barbuda, Surinam, y San Cristóbal y Nieves.

Posteriormente, el 22 de junio de 2004, Tscherrig fue trasladado a Asia, asumiendo la nunciatura apostólica en Corea del Sur y Mongolia. El 26 de enero de 2008, durante el pontificado del Papa Benedicto XVI, fue nombrado nuncio apostólico para los países nórdicos: Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia y Noruega.

En un giro significativo para la Iglesia latinoamericana, fue trasladado el 5 de enero de 2012 para liderar la Nunciatura Apostólica en Argentina. Años más tarde, el 12 de septiembre de 2017, el Papa Francisco lo designó Nuncio Apostólico en Italia y San Marino, un nombramiento histórico al ser el primer no italiano en ocupar dicho cargo.

La culminación de su carrera diplomática llegó el 30 de septiembre de 2023, cuando el Papa Francisco lo elevó al Colegio Cardenalicio en un consistorio, asignándole la diaconía de San Giuseppe en Via Trionfale. El 11 de marzo de 2024, el Cardenal Tscherrig renunció a su cargo de Nuncio Apostólico en Italia y San Marino debido a su edad, siendo sucedido por el arzobispo Petar Rajič.

A pesar de su retiro de la diplomacia activa, el Cardenal Tscherrig mantuvo un rol activo en la vida de la Iglesia. En mayo de 2025, a pesar de haber renunciado a su cargo diplomático, desempeñó un papel crucial al participar en el cónclave que eligió al actual Pontífice, el Papa León XIV, una experiencia que subraya su importancia dentro del Colegio Cardenalicio. En el momento de su fallecimiento, el Cardenal Tscherrig era miembro de la comisión cardenalicia del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido comúnmente como el Banco del Vaticano, consolidando su legado de servicio hasta sus últimos días.

Nuevos