La Iglesia Católica en Perú se prepara para un periodo de intensa actividad, que incluye una significativa visita *ad limina* a Roma y la expectativa de un posible viaje apostólico del Papa León XIV a la nación sudamericana en el segundo semestre de 2026. Esta información fue compartida por Mons. Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y obispo de Lurín, destacando la profunda conexión histórica y espiritual del pontífice con Perú, donde ejerció como obispo de Chiclayo.
El anuncio de una potencial visita papal ha generado considerable interés, especialmente en el contexto de un año 2026 que será crucial para Perú, tanto en el ámbito político como religioso. Mons. García Camader, en declaraciones recientes, explicó que si bien el afecto del Sumo Pontífice hacia la nación andina es innegable, los tiempos históricos actuales, particularmente las elecciones presidenciales peruanas, podrían posponer cualquier viaje durante la primera mitad del año. “Siento que estamos en el corazón del Papa, pero dadas las circunstancias históricas que vivimos, no estoy seguro de que pueda concretarse en el primer semestre; quizás en el segundo semestre”, señaló el prelado.
Perú tiene programado celebrar sus elecciones presidenciales el domingo 12 de abril de 2026. En caso de ser necesaria una segunda vuelta, esta se llevaría a cabo el domingo 7 de junio. El nuevo presidente o presidenta asumiría el cargo el 28 de julio, una fecha de gran simbolismo al coincidir con el Día de la Independencia nacional. Este calendario político sugiere que cualquier visita papal se realizaría después de la consolidación del nuevo gobierno, garantizando un ambiente de mayor estabilidad y preparación logística.
El posible viaje del Papa León XIV a Perú adquiriría un significado especial al coincidir con conmemoraciones históricas de gran relevancia para la fe católica en el país. Mons. García Camader precisó que la segunda mitad de 2026 marcará el tricentenario de la canonización de dos figuras fundamentales para la Iglesia en la región: Santo Toribio de Mogrovejo y San Francisco Solano. “Son dos santos que caminaron entre nuestro pueblo y se santificaron en nuestra tierra peruana”, subrayó el presidente del episcopado, resaltando su legado imperecedero.
Santo Toribio de Mogrovejo, venerado como patrono del episcopado latinoamericano, fue el segundo Arzobispo de Lima y ejerció su ministerio en una vasta jurisdicción que abarcaba gran parte de Sudamérica colonial. Su labor fue fundamental en la evangelización y en la organización de la Iglesia, llegando a confirmar a figuras como Santa Rosa de Lima. Fue canonizado el 10 de diciembre de 1726, y en su honor, la Iglesia en Perú celebra un año jubilar que culminará el 10 de diciembre de 2026.
Por su parte, San Francisco Solano, un fraile franciscano, dedicó aproximadamente veinte años de su vida a la evangelización de los pueblos indígenas en Perú, compartiendo época con otros grandes santos peruanos como Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres. Su canonización se produjo el 27 de diciembre de 1726. Aunque ambos nacieron en España, su profunda entrega y santidad alcanzada en suelo peruano les confiere el estatus de santos propios de la nación andina. Junto a Santa Rosa, San Martín de Porres, y San Juan Macías, Santo Toribio y San Francisco Solano conforman el grupo de “los cinco grandes santos del Perú” del siglo XVII, cuyo impacto espiritual sigue siendo una fuente de inspiración.
**La visita *ad limina* y el sello peruano en el Vaticano**
Previo a la posible visita papal, los obispos peruanos emprenderán una significativa visita *ad limina Apostolorum* a Roma. Esta peregrinación, que los obispos de todo el mundo realizan cada cinco años, tiene como objetivo informar al Sumo Pontífice y a los dicasterios vaticanos sobre la situación de sus respectivas diócesis, dialogar sobre los desafíos pastorales y reafirmar la comunión con la Sede Apostólica.
Mons. Carlos García Camader detalló que la delegación peruana estará en Roma del 26 al 31 de enero. Uno de los puntos culminantes de su agenda será el encuentro con el Papa León XIV programado para el día 30 de enero. Al día siguiente, el 31 de enero, se realizará un gesto simbólico de gran trascendencia: la colocación de una imagen de Santa Rosa de Lima y un mosaico representando a las vírgenes peruanas en los emblemáticos Jardines Vaticanos.
El obispo de Lurín explicó el profundo significado de este acto: “Estas imágenes son una muestra y un sello de que la evangelización llegó a América, llegó al Perú y nos ha dejado una gran huella, la huella de María, nuestra madre, y la huella de una santa como Santa Rosa de Lima”, la primera santa canonizada del continente americano. Este evento no solo honra la memoria de la “Flor de Lima”, sino que también simboliza la riqueza de la fe y la devoción mariana arraigada en la cultura peruana, marcando la presencia espiritual de Perú en el corazón de la Iglesia universal.
**Liderazgo pastoral y legado de santidad**
Desde que asumió la presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana en enero de 2025, Mons. Carlos García Camader ha calificado estos meses como “muy ilustrativos, muy informativos y, sobre todo, de servicio y entrega a la misión”. Su labor se enfoca en tener una “mirada global del Perú”, reconociendo que la principal tarea evangelizadora recae en cada obispo dentro de su jurisdicción, mientras la Conferencia coordina y apoya esta vasta labor.
El prelado concluyó sus reflexiones resaltando la importancia del legado espiritual de los santos peruanos como guía para la misión actual de la Iglesia. “Tenemos grandes santos a nuestras espaldas que han hecho una gran labor evangelizadora que heredamos para continuarla en el hoy de la Iglesia”, afirmó, instando a los fieles y al clero a seguir el ejemplo de quienes, con su vida y obra, dejaron una huella imborrable de fe y caridad en la tierra peruana. La anticipación de una visita papal en 2026, junto con las celebraciones jubilares, promete un periodo de renovación espiritual y consolidación de la identidad católica en el Perú.






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